Juan Cuello y el dibujo errante

Juan Cuello y yo no nos conocemos. Ví su obra porque me la recomendaron desde ISIDORO ESPACIO DE ARTEy mi primera reacción fue buscar todo lo que pude sobre él. Con lo que fui encontrando entendí que hablar con Juan sería importante para mis investigaciones.

Juan trabaja el dibujo como producto final, pero también como pretexto para abordar el asunto que le interesa. Son posibilidades que, mal gestionadas, a veces se transforman en peso muerto en manos de nadadores inexpertos. Pero Juan bucea, necesita ese peso, lo usa. Lo domina. Explora las profundidades del discurso y del lenguaje del dibujo como obra y como herramienta.
Lo que viene a continuación son algunas de las opiniones recuperadas de mi charla con Juan alias Pierre Menard (y viceversa), un artista argentino cuya maravillosa obra “Manual del dibujante errante” ha inspirado el nombre de este blog.
Tuve la posibilidad de intercambiar opiniones sobre su trabajo, sobre el arte en general y el dibujo en particular. Aunque tengo que advertir que hablar con Juan sobre dibujo es hablar sobre un tajo en una tela, la marca de una uña, una coreografía o esculturas sonoras.

En ocaciones abierto y directo, o esquivo y disperso, con respuestas simples a preguntas complicadas y viceversa. Desde un pedestal, o desde la silla de al lado, Juan me habla del sonido blanco que mueve sus dibujos. De la coreografía de la linea. Nos escribimos durante dos días o tres, en una esquinita que nos prestó facebook y al final nos despedimos con un hasta luego implícito en nuestros intereses comúnes.
Quiero compartir aquí algunas de sus opiniones, extraídas de una conversación que se comenzaba con la pregunta ¿Qué es el dibujo y dentro que de qué límites se mueve?

[…]
Juan Cuello 29/04/2015 20:20
Hay dos ideas sobre el dibujo que son externas a la representación tradicional, que son las que me interesan, y que acompañan la mirada narrativa.
Una es la linea como tiempo. El momento en que se inscribe un punto la linea empieza a correr, el desafío es pensar de que manera se puede tensionar la “linealidad” del tiempo en una mirada simultanea, donde convivan distintas intensidades, pausas y aceleraciones, en ellas el tiempo del soporte y la materia. Por ejemplo hacer una linea con la uña sobre la piel, y ver como lentamente aparece su rastro y como lentamente desaparece.

Juan Cuello 29/04/2015 20:30
La segunda idea sobre la linea, es la del trayecto. El sendero y el camino se constituye por el propio andar, en una mirada aditiva, se suma una linea al mundo, pero hay otra, que surge del acercamiento de dos planos, ahí, la linea es una consecuencia de otro movimiento, el desplazamiento de los planos, de las superficies. Esta segunda instancia es muy sutil, porque puede llevar al fin de la linea si se acerca demasiado. Esta doble mirada tiene dos posturas interesantes. La primera, la linea como caminante, errante, viajera, móvil, impredecible. En la segunda la linea es una consecuencia de una mirada distante, especulativa, estática, uno se ubica por fuera, como quien diseña un laberinto.

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